
Para comenzar, se hace una revisión de las diferentes definiciones de Cultura Escolar y las variables y factores que influyen en ella. También se revisan las condicionantes que provocarían un cambio en la Educación como medio para asegurar la calidad de ella. Para finalizar, se hace un análisis e interpretación de la Cultura Escolar y algunos desafíos para el cambio educativo, concluyendo que para modificar o mejorar la Cultura Escolar se deben desarrollar ciertas características para producir los cambio.
Tanto en Chile, como en el mundo entero, la Educación se plantea como una prioridad central para el desarrollo de los países. A partir de este supuesto, se plantean debates acerca del tipo de desarrollo y Educación deseados para nuestra sociedad. Este desarrollo y educación, debe partir de la base que son las Unidades Educativas, las que tienen una cultura escolar propia.
A continuación trataremos de describir el concepto de Cultura Escolar, con el fin de determinar sus características e implicancias y en base a ello presentar la problemática contingente que nos provoca a plantearnos desafíos para producir cambios.
Mencionaremos además, las condicionantes para los cambios y se hará un análisis de diversas realidades en las que hemos desarrollado nuestra labor pedagógica.
En las conclusiones se encuentran presentes los tipos de cambios necesarios que consideramos son los mas relevantes para enriquecer o modificar la Cultura Escolar existente y así responder a las exigencias de esta sociedad cambiante y compleja en la que no debemos permanecer ajenos a su dinámica, por lo que es necesario cumplir una función energizante y renovadora en el campo Educacional con una visión humanista y transformadora.
LA CULTURA ESCOLAR
A continuación trataremos de describir el concepto de Cultura Escolar, con el fin de determinar sus características e implicancias y en base a ello presentar la problemática contingente que nos provoca a plantearnos desafíos para producir cambios.
Mencionaremos además, las condicionantes para los cambios y se hará un análisis de diversas realidades en las que hemos desarrollado nuestra labor pedagógica.
En las conclusiones se encuentran presentes los tipos de cambios necesarios que consideramos son los mas relevantes para enriquecer o modificar la Cultura Escolar existente y así responder a las exigencias de esta sociedad cambiante y compleja en la que no debemos permanecer ajenos a su dinámica, por lo que es necesario cumplir una función energizante y renovadora en el campo Educacional con una visión humanista y transformadora.
LA CULTURA ESCOLAR
Para iniciar nuestro trabajo trataremos de amalgamar las variadas concepciones referidas a la cultura escolar, ya que en el campo de la educación no se tiene una definición clara y consistente de este precepto, además veremos los diferentes factores y variables que influyen en él. Este concepto ha sido analizado a través del tiempo y se ha determinado como “clima”, “ethos” y “saga” (Deal 1993). Para otros académicos como el antropólogo Clifford Geertz (1973) representa “un patrón de significado transmitido históricamente que se expresan a través de símbolos y por creencias”[1].
Una revisión de la literatura sobre la cultura escolar nos dice mucho sobre la perspectiva de Geertz. Terrence E. Deal y Kent D. Peterson (1990) dicen que la definición de cultura incluye “profundos patrones de valores, creencias y tradiciones que se han formado a lo largo de la historia (de la escuela)”. Paul E.Heckman (1993) nos recuerda que la cultura de la escuela yace en “las creencias compartidas por profesores, estudiantes y directores”. Estas definiciones van más allá de la tarea de crear un ambiente de aprendizaje eficiente. Se enfocan más en los valores medulares que son necesarios para enseñar e influir en las mentes jóvenes.
Podríamos decir que la cultura escolar son “patrones de significado que son transmitidos históricamente, y que incluyen las normas, los valores, las creencias, las ceremonias, los rituales, las tradiciones, y los mitos comprendidos, quizás en distinto grado, por los miembros de la comunidad escolar” (Stolp y Smith 1994). Este sistema de significado generalmente forma lo que la gente piensa y la forma en que actúa.
Lourdes Ibarra (2002) acota lo siguiente: “podríamos definir cultura como aquellos aprendizajes que se dan dentro de la institución escolar, las pautas de relaciones que se establecen así como, los significados y comportamientos. Estos aprendizajes se pretenden provocar a las nuevas generaciones a través de la institución escolar.
La escuela debería convertirse en un espacio de encuentro donde se revelen los elementos de la cultura y donde se conozca la cultura experiencial de los alumnos derivada de los escenarios sociales en los que hasta el momento del ingreso a la escuela han constituido los principales espacios de aprendizaje, principalmente en la familia, y de esta forma brindar los conocimientos académicos relacionados y abiertos a la cultura vivencial del individuo.
La escuela es el centro donde se realiza esta interacción entre la cultura experiencial adquirida en la familia y la cultura escolar.
La escuela va a ser visible la cultura escolar en el alumno a través del curriculum que es la forma de organizar los conocimientos que se adquieren de manera planificada y formal, por medio de textos, elaboración docente, etc. Existen alumnos que demuestran ser muy capaces de aprender en la cultura expriencial. Sin embargo, en la escuela no revelan la misma capacidad.
Uno de las dificultades radica en la dicotomía entre los contenidos de la escuela con la vida cotidiana, al presentar tal grado de abstracción que carecen de valor práctico para ser utilizados en el día a día. El sujeto aprende las estrategias para solucionar problemas en la escuela, pero el objetivo es enseñar aprendizajes significativos, conectados con la realidad social.
La vía de asimilación de la cultura es el aprendizaje significativo.
El aula debe ser un ámbito donde se vincula la cultura escolar con la experiencia y viceversa, lo ideal es que cuando el individuo termina su ciclo de enseñanza institucional, interprete la realidad con la mezcla de los aprendizajes escolares y los experienciales.
Todo ésto se podrá llevar a cabo, si el docente tiene en cuenta, los conocimientos, intereses y preocupaciones que tiene el adolescente; y por sobre todas las cosas si tiene presente que el alumno es un ser social que actúa fuera de la institución educativa.
Dentro de la escuela se ponen de manifiesto la contradicciones, conflictos y exigencias de los distintos sectores de la sociedad. La escuela no es una isla separada de la realidad política, económica y social, ya que en la actualidad influye en ella y en la familia una cultura con valores deseables, universales y humanistas y antivalores( consumo, individualismo extremo, absoluto poder del mercado)”
No podemos negar el papel de la escuela en este mundo globalizado, tampoco podemos desconocer el poder de los medios de comunicación masivos, las nuevas técnicas de información e informática que tienen influencia en lo cultural y que determinan las políticas y prácticas educativas que van a definir su identidad.
“La cultura escolar proporciona una identidad a los miembros del centro educativo. Se puede decir, en efecto, que gracias a la cultura cada institución posee un conjunto de rasgos que la diferencian de las demás. Por grandes que sean las semejanzas entre centros, siempre habrá algunas diferencias significativas que permitirán hablar de idiosincrasia escolar. Cualquiera que sea el origen de las particularidades: la ubicación del establecimiento, el tipo de enseñanzas que se imparta, el estilo de dirección, las características de los alumnos o de los profesores, etc., lo cierto es que cada centro tiene su propia cultura”[3], que proporcionan un marco dentro del cual sus integrantes realizan su quehacer con valores, normas, supuestos y fines que orientan su actuar cotidiano.
Una revisión de la literatura sobre la cultura escolar nos dice mucho sobre la perspectiva de Geertz. Terrence E. Deal y Kent D. Peterson (1990) dicen que la definición de cultura incluye “profundos patrones de valores, creencias y tradiciones que se han formado a lo largo de la historia (de la escuela)”. Paul E.Heckman (1993) nos recuerda que la cultura de la escuela yace en “las creencias compartidas por profesores, estudiantes y directores”. Estas definiciones van más allá de la tarea de crear un ambiente de aprendizaje eficiente. Se enfocan más en los valores medulares que son necesarios para enseñar e influir en las mentes jóvenes.
Podríamos decir que la cultura escolar son “patrones de significado que son transmitidos históricamente, y que incluyen las normas, los valores, las creencias, las ceremonias, los rituales, las tradiciones, y los mitos comprendidos, quizás en distinto grado, por los miembros de la comunidad escolar” (Stolp y Smith 1994). Este sistema de significado generalmente forma lo que la gente piensa y la forma en que actúa.
Lourdes Ibarra (2002) acota lo siguiente: “podríamos definir cultura como aquellos aprendizajes que se dan dentro de la institución escolar, las pautas de relaciones que se establecen así como, los significados y comportamientos. Estos aprendizajes se pretenden provocar a las nuevas generaciones a través de la institución escolar.
La escuela debería convertirse en un espacio de encuentro donde se revelen los elementos de la cultura y donde se conozca la cultura experiencial de los alumnos derivada de los escenarios sociales en los que hasta el momento del ingreso a la escuela han constituido los principales espacios de aprendizaje, principalmente en la familia, y de esta forma brindar los conocimientos académicos relacionados y abiertos a la cultura vivencial del individuo.
La escuela es el centro donde se realiza esta interacción entre la cultura experiencial adquirida en la familia y la cultura escolar.
La escuela va a ser visible la cultura escolar en el alumno a través del curriculum que es la forma de organizar los conocimientos que se adquieren de manera planificada y formal, por medio de textos, elaboración docente, etc. Existen alumnos que demuestran ser muy capaces de aprender en la cultura expriencial. Sin embargo, en la escuela no revelan la misma capacidad.
Uno de las dificultades radica en la dicotomía entre los contenidos de la escuela con la vida cotidiana, al presentar tal grado de abstracción que carecen de valor práctico para ser utilizados en el día a día. El sujeto aprende las estrategias para solucionar problemas en la escuela, pero el objetivo es enseñar aprendizajes significativos, conectados con la realidad social.
La vía de asimilación de la cultura es el aprendizaje significativo.
El aula debe ser un ámbito donde se vincula la cultura escolar con la experiencia y viceversa, lo ideal es que cuando el individuo termina su ciclo de enseñanza institucional, interprete la realidad con la mezcla de los aprendizajes escolares y los experienciales.
Todo ésto se podrá llevar a cabo, si el docente tiene en cuenta, los conocimientos, intereses y preocupaciones que tiene el adolescente; y por sobre todas las cosas si tiene presente que el alumno es un ser social que actúa fuera de la institución educativa.
Dentro de la escuela se ponen de manifiesto la contradicciones, conflictos y exigencias de los distintos sectores de la sociedad. La escuela no es una isla separada de la realidad política, económica y social, ya que en la actualidad influye en ella y en la familia una cultura con valores deseables, universales y humanistas y antivalores( consumo, individualismo extremo, absoluto poder del mercado)”
No podemos negar el papel de la escuela en este mundo globalizado, tampoco podemos desconocer el poder de los medios de comunicación masivos, las nuevas técnicas de información e informática que tienen influencia en lo cultural y que determinan las políticas y prácticas educativas que van a definir su identidad.
“La cultura escolar proporciona una identidad a los miembros del centro educativo. Se puede decir, en efecto, que gracias a la cultura cada institución posee un conjunto de rasgos que la diferencian de las demás. Por grandes que sean las semejanzas entre centros, siempre habrá algunas diferencias significativas que permitirán hablar de idiosincrasia escolar. Cualquiera que sea el origen de las particularidades: la ubicación del establecimiento, el tipo de enseñanzas que se imparta, el estilo de dirección, las características de los alumnos o de los profesores, etc., lo cierto es que cada centro tiene su propia cultura”[3], que proporcionan un marco dentro del cual sus integrantes realizan su quehacer con valores, normas, supuestos y fines que orientan su actuar cotidiano.
CONDICIONANTES PARA EL CAMBIO EDUCATIVO
Los procesos de cambio en educación derivan de transformaciones sociales, las cuales se traducen en nuevas demandas formativas que obligan a revisar, renovar y transformar las prácticas pedagógicas.
De acuerdo a la evolución de los tiempos en que estamos viviendo, se ha visto la necesidad de garantizar aprendizajes efectivos, relevantes y significativos que aporten al desarrollo de las competencias de cada individuo.
Existen experiencias innovadoras que se orientan a la modificación de las relaciones profesor-alumno y que utilizan las escuelas como un ámbito de comunicación donde los conocimientos se construyen en una dinámica que involucra experiencias, interacciones, contextos y saberes que provienen de los distintos actores de los procesos de aprendizaje.
Las nuevas coordenadas en Educación están dadas por una serie de certezas, que comienzan a modificar muchos de los paradigmas educativos (Osin, 1998).
De acuerdo a la evolución de los tiempos en que estamos viviendo, se ha visto la necesidad de garantizar aprendizajes efectivos, relevantes y significativos que aporten al desarrollo de las competencias de cada individuo.
Existen experiencias innovadoras que se orientan a la modificación de las relaciones profesor-alumno y que utilizan las escuelas como un ámbito de comunicación donde los conocimientos se construyen en una dinámica que involucra experiencias, interacciones, contextos y saberes que provienen de los distintos actores de los procesos de aprendizaje.
Las nuevas coordenadas en Educación están dadas por una serie de certezas, que comienzan a modificar muchos de los paradigmas educativos (Osin, 1998).
Entre ellas, señala Gerardo Sánchez:
1. LAS NUEVAS ORIENTACIONES DE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE OTORGAN AL ALUMNO UN ROL ACTIVO EN EL PROCESO EDUCATIVO.
> El Aprendizaje se construye, antes que transmitirse.
> El docente es un orientador, un guía, un consultor, antes que un prescriptor.
> El Aprendizaje se cimienta en procesos de actividades individuales y grupales.
> El alumno enfrenta el proceso de E-A con sus propios intereses e inquietudes.
2. LOS APRENDIZAJES ESCOLARES NO CONSTITUYEN LA TOTALIDAD DE LOS APRENDIZAJES.
> El alumno y el profesor poseen saberes que necesitan explicarse antes de los procesos formales de aprendizaje.
> Las nuevas tecnologías propician nuevas formas de enseñar y aprender; nuevos retos a los aprendizajes escolares.
3. LA IMPLEMENTACIÓN DEL CAMBIO EDUCATIVO PASA NECESARIAMENTE POR MODIFICACIONES EN EL CURRÍCULO Y EN LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR.
> Los materiales educativos deben ser suficientes y actualizados.
> Trabajar con metodologías activas y participativas exige más tiempo para el aprendizaje.
> Algunas metodologías activas trascienden la estructura curricular y exigen un trabajo integrado a nivel de profesores como de alumnos.
> Para algunas nuevas formas de enseñar y aprender se requiere la colaboración de diversas instancias de la comunidad educativa, sobre todo para aquellas que necesitan de la ayuda de los padres o de las autoridades locales.
4. LA REFERENCIA PERMANENTE A LOS CONTEXTOS SOCIO-CULTURALES DE LOS NIÑOS Y A SUS VIVENCIAS COTIDIANAS SON ESPECIALMENTE ÚTILES EN LA PLANIFICACIÓN DEL PROCESO DE E-A, sobre todo cuando existe la pretensión de un quehacer pedagógico pertinente, significativo y generativo.
5. LA DIMENSIÓN CONSTRUCTIVISTA Y SOCIAL ESTÁ PRESENTE EN FORMA RECURRENTE EN LAS INNOVACIONES EN LOS MÉTODOS DE E-A, OBLIGANDO A REPLANTEAR PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS TRADICIONALES.
6. EL DOCENTE, COMO MEDIADOR, TAMBIEN PARTICIPA DE UN PROCESO DE APRENDIZAJE EN FORMA SIMULTÁNEA CON SUS ALUMNOS, ELLO PERMITE CONCEPTUALIZAR EL APRENDIZAJE COMO UNA CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTOS Y SIGNIFICADOS.
7. LAS INNOVACIONES EN LAS NUEVAS FORMAS DE ENSEÑAR Y DE APRENDER TIENEN DISTINTOS ORÍGENES:
› Desde una consideración teórica.
› Desde la experiencia pedagógica y educativa.
› Desde modelos pedagógicos exitosos.
›De la necesidad de responder a nuevas demandas originadas en el desarrollo comunicacional.
› Desde los avances de la Psicología y Sociología, tal como lo acontecido con las estrategias y los mapas conceptuales, para la primera y de la necesidad de propiciar aprendizajes significativos, que tengan en cuenta los códigos culturales, la segunda.
8. UN ELEMENTO DINAMIZADOR DE LAS ESTRATEGIAS PEDAGÓGICAS RELATIVAS A NUEVAS FORMAS DE ENSEÑAR Y APRENDER ES EL PAPEL DE LA EVALUACIÓN. ESTA DEJA DE SER SUMATIVA Y ENTRA COMO EVALUACIÓN DE PROCESOS, COMO ELEMENTO PARA LA TOMA DE DECISIONES, COMO GARANTE DEL RITMO DE APRENDIZAJE DEL ALUMNO COMO VERIFICACIÓN DE LOS AVANCES Y COMO INSTRUMENTO QUE PERMITE MEJORAR LA PROPIA INTERVENCIÓN EDUCATIVA DE LOS DOCENTES[4].
Para que haya un cambio educativo real y eficaz, es necesario un compromiso con las innovaciones pedagógicas para garantizar el éxito o el buen desempeño de la
función docente. Para una mejor implementación de la Reforma Educativa, se deben dar instancias de trabajo en las bases con espacios de reflexión, trabajo permanente en la escuela, sistematización de los procesos y productos de estas reflexiones para obtener los cimientos y fomentar propuestas que darán significado al currículo escolar, respetando y valorizando la cultura de los alumnos, solo así podríamos comprender la importancia de la practica pedagógica a la hora de asumir la discusión o puesta en acción del cambio educativo. El hecho que se legalice una Reforma Escolar con los cambios que ella implica, no es garante de compromiso, responsabilidades y aperturas de la generalidad de los docentes, quienes son los llamados en primera instancia a generar cambios en los modelos de aprendizaje. Estos cambios, deben ser coincidentes con el currículo, es decir, lo que se enseña con lo que el alumno desea aprender. Por lo tanto, el docente debe tomar decisiones respecto al qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar.
Los instantes de “reflexión” deben estar dentro de las prácticas pedagógicas, según J. Dewey; “los profesores tienen Teorías y que pueden contribuir al desarrollo de los procesos de aprendizaje”. Una serie de estudios establecen que cuando la reflexión se sitúa al interior de la comunidad profesional como práctica permanente, se supera el aislamiento profesional, y mejoran significativamente los procesos de Enseñanza – Aprendizaje.
Situar la reflexión a partir de la experiencia, es el punto de partida para poder ampliarlo incorporando referentes teóricos. Los referentes teóricos que desafían a la reflexión pedagógica se relacionan, por un lado, con el saber sobre la disciplina que los profesores enseñan y, por otro, con el saber que aportan las teorías pedagógicas, ambos permiten vincular teoría con práctica. En este binomio se sitúa cualquier proceso de cambio en educación.
Desafíos que Enfrenta el Docente y la Escuela.
Desarrollar una visión de modernidad técnico-productiva como parte de la globalización mundial y a la vez ayudar a valorar su propia identidad como referente para cada alumno, conciliar los principios de igualdad y diversidad que son inherentes al ser humano, para crecer en libertad critica en un clima
Socio-cultural pluralista y relativista, en base a apoyo y orientación para que los alumnos logren Internalizar una concepción humanista de la vida, con capacidad para ver con profundidad la realidad y con sensibilidad para desarrollar sus relaciones personales, es uno de los grandes desafios a los cuales se ve enfrentada la Educación, la Unidad Educativa y el docente en esta nueva concepción de las prácticas pedagógicas.
> El Aprendizaje se construye, antes que transmitirse.
> El docente es un orientador, un guía, un consultor, antes que un prescriptor.
> El Aprendizaje se cimienta en procesos de actividades individuales y grupales.
> El alumno enfrenta el proceso de E-A con sus propios intereses e inquietudes.
2. LOS APRENDIZAJES ESCOLARES NO CONSTITUYEN LA TOTALIDAD DE LOS APRENDIZAJES.
> El alumno y el profesor poseen saberes que necesitan explicarse antes de los procesos formales de aprendizaje.
> Las nuevas tecnologías propician nuevas formas de enseñar y aprender; nuevos retos a los aprendizajes escolares.
3. LA IMPLEMENTACIÓN DEL CAMBIO EDUCATIVO PASA NECESARIAMENTE POR MODIFICACIONES EN EL CURRÍCULO Y EN LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR.
> Los materiales educativos deben ser suficientes y actualizados.
> Trabajar con metodologías activas y participativas exige más tiempo para el aprendizaje.
> Algunas metodologías activas trascienden la estructura curricular y exigen un trabajo integrado a nivel de profesores como de alumnos.
> Para algunas nuevas formas de enseñar y aprender se requiere la colaboración de diversas instancias de la comunidad educativa, sobre todo para aquellas que necesitan de la ayuda de los padres o de las autoridades locales.
4. LA REFERENCIA PERMANENTE A LOS CONTEXTOS SOCIO-CULTURALES DE LOS NIÑOS Y A SUS VIVENCIAS COTIDIANAS SON ESPECIALMENTE ÚTILES EN LA PLANIFICACIÓN DEL PROCESO DE E-A, sobre todo cuando existe la pretensión de un quehacer pedagógico pertinente, significativo y generativo.
5. LA DIMENSIÓN CONSTRUCTIVISTA Y SOCIAL ESTÁ PRESENTE EN FORMA RECURRENTE EN LAS INNOVACIONES EN LOS MÉTODOS DE E-A, OBLIGANDO A REPLANTEAR PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS TRADICIONALES.
6. EL DOCENTE, COMO MEDIADOR, TAMBIEN PARTICIPA DE UN PROCESO DE APRENDIZAJE EN FORMA SIMULTÁNEA CON SUS ALUMNOS, ELLO PERMITE CONCEPTUALIZAR EL APRENDIZAJE COMO UNA CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTOS Y SIGNIFICADOS.
7. LAS INNOVACIONES EN LAS NUEVAS FORMAS DE ENSEÑAR Y DE APRENDER TIENEN DISTINTOS ORÍGENES:
› Desde una consideración teórica.
› Desde la experiencia pedagógica y educativa.
› Desde modelos pedagógicos exitosos.
›De la necesidad de responder a nuevas demandas originadas en el desarrollo comunicacional.
› Desde los avances de la Psicología y Sociología, tal como lo acontecido con las estrategias y los mapas conceptuales, para la primera y de la necesidad de propiciar aprendizajes significativos, que tengan en cuenta los códigos culturales, la segunda.
8. UN ELEMENTO DINAMIZADOR DE LAS ESTRATEGIAS PEDAGÓGICAS RELATIVAS A NUEVAS FORMAS DE ENSEÑAR Y APRENDER ES EL PAPEL DE LA EVALUACIÓN. ESTA DEJA DE SER SUMATIVA Y ENTRA COMO EVALUACIÓN DE PROCESOS, COMO ELEMENTO PARA LA TOMA DE DECISIONES, COMO GARANTE DEL RITMO DE APRENDIZAJE DEL ALUMNO COMO VERIFICACIÓN DE LOS AVANCES Y COMO INSTRUMENTO QUE PERMITE MEJORAR LA PROPIA INTERVENCIÓN EDUCATIVA DE LOS DOCENTES[4].
Para que haya un cambio educativo real y eficaz, es necesario un compromiso con las innovaciones pedagógicas para garantizar el éxito o el buen desempeño de la
función docente. Para una mejor implementación de la Reforma Educativa, se deben dar instancias de trabajo en las bases con espacios de reflexión, trabajo permanente en la escuela, sistematización de los procesos y productos de estas reflexiones para obtener los cimientos y fomentar propuestas que darán significado al currículo escolar, respetando y valorizando la cultura de los alumnos, solo así podríamos comprender la importancia de la practica pedagógica a la hora de asumir la discusión o puesta en acción del cambio educativo. El hecho que se legalice una Reforma Escolar con los cambios que ella implica, no es garante de compromiso, responsabilidades y aperturas de la generalidad de los docentes, quienes son los llamados en primera instancia a generar cambios en los modelos de aprendizaje. Estos cambios, deben ser coincidentes con el currículo, es decir, lo que se enseña con lo que el alumno desea aprender. Por lo tanto, el docente debe tomar decisiones respecto al qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar.
Los instantes de “reflexión” deben estar dentro de las prácticas pedagógicas, según J. Dewey; “los profesores tienen Teorías y que pueden contribuir al desarrollo de los procesos de aprendizaje”. Una serie de estudios establecen que cuando la reflexión se sitúa al interior de la comunidad profesional como práctica permanente, se supera el aislamiento profesional, y mejoran significativamente los procesos de Enseñanza – Aprendizaje.
Situar la reflexión a partir de la experiencia, es el punto de partida para poder ampliarlo incorporando referentes teóricos. Los referentes teóricos que desafían a la reflexión pedagógica se relacionan, por un lado, con el saber sobre la disciplina que los profesores enseñan y, por otro, con el saber que aportan las teorías pedagógicas, ambos permiten vincular teoría con práctica. En este binomio se sitúa cualquier proceso de cambio en educación.
Desafíos que Enfrenta el Docente y la Escuela.
Desarrollar una visión de modernidad técnico-productiva como parte de la globalización mundial y a la vez ayudar a valorar su propia identidad como referente para cada alumno, conciliar los principios de igualdad y diversidad que son inherentes al ser humano, para crecer en libertad critica en un clima
Socio-cultural pluralista y relativista, en base a apoyo y orientación para que los alumnos logren Internalizar una concepción humanista de la vida, con capacidad para ver con profundidad la realidad y con sensibilidad para desarrollar sus relaciones personales, es uno de los grandes desafios a los cuales se ve enfrentada la Educación, la Unidad Educativa y el docente en esta nueva concepción de las prácticas pedagógicas.
Los sistemas educativos deben transformar su quehacer pedagógico en base a estas nuevas concepciones:
• APRENDER A APRENDER: Lograr el conocimiento desarrollando la inteligencia a largo plazo y habilidades cognitivas para transferir a nuevos contextos.
• APRENDER A COMPRENDER: Es la adquisición del conocimiento en forma activa, entendiendo el mundo y a desenvolverse en él.
• APRENDER A RELACIONARSE: aprender a trabajar en equipo, saber escuchar, comunicarse, liderar y servir.
• A PRENDER A SER: Aprender a ser sensibles, dimensionar la realidad y valorar la “plena humanidad”.
Estos componentes educativos se articulan para producir procesos de cambios y aprendizajes en la Institución Escolar, además de la manera cómo están involucrados los agentes educativos, como son los padres, los alumnos directivos y docentes y el compromiso que éstos presentan para producir la “Transformación Educativa”.
En relación a estos desafíos, el rol del profesor debe presentar ciertas características:
- Estar abierto al cambio.
- Facilitador de la construcción de conocimientos en sus alumnos.
- Tener conocimiento y estar involucrado en la construcción de nuevas estrategias de aprendizaje.
- Respeto por las diferencias (heterogeneidad) que presentan sus alumnos.
- Ser un profesional de la Educación con conocimientos, con planteamientos dentro del sistema educacional y la sala de clases y abierto al diálogo y la discusión.
- Ser un actor, ejecutor e innovador de políticas, principios, planes y programas.
- Que sepa hacer uso de los diferentes materiales educativos y nuevas tecnologías en su rol de orientador, coordinador y supervisor.
- Un educador con perspectiva mundial y respeto a lo local.
- Un educador con juicio y discernimiento, con espíritu crítico de la problemática del mundo actual.
- Con actitud consecuente con su forma de ser y enfrentar la vida, dar testimonio de un estilo de ser persona, saber relacionarse y escuchar para proyectar en sus alumnos un modelo vivencial, actitudinal y existencial.
ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE CULTURA ESCOLAR Y ALGUNOS DESAFÍOS PARA EL CAMBIO EDUCATIVO.
En la Cultura Escolar influyen factores socioculturales que determinan las prácticas educativas, las cuales ayudan a conformar los Sistemas Educativos en las diferentes unidades. Estos establecimientos, además, poseen características propias según su tipo de administración, del personal que labora en ellos, del alumnado, la influencia familiar que éstos aportan y el sector geográfico donde se encuentran ubicados.
La Cultura Escolar se define en base a las características de sus integrantes, su contexto social, sus intereses, sus capacidades, su compromiso, aspiraciones, metas, costumbres, valores, nivel de desarrollo alcanzado y la forma de gestión administrativa de la Unidad Educativa.
La Cultura Escolar es dinámica, va cambiando en forma interna porque se plantea y se replantea en su actuar para hacer mejoras, además se debe actualizar en relación a las exigencias que plantean las dinámicas de la sociedad actual.
Cada Comunidad Escolar posee su propia Cultura Escolar. Por más que haya ciertos “universales culturales”, cada institución escolar tiene su idiosincrasia o identidad, es decir, su “singularidad escolar”. La interdependencia entre Cultura y Escuela es tan íntima que entre ambas se produce una fusión.
La Cultura Escolar es educativa en el sentido que le da un sello propio a sus integrantes. Por otro lado cada miembro de la comunidad contribuye a generar esa cultura.
Para reafirmar el concepto de que cada establecimiento tiene una Cultura Propia, describiremos, en base a nuestra experiencia, lo que hemos vivenciado en distintos establecimientos pertenecientes a la Corporación de Valparaíso. Se presentarán características de una escuela de centro, luego analizaremos características de escuelas periféricas y finalmente, mostraremos una segunda escuela de centro divergente con respecto a la primera.
Nuestra mayor carga horaria, la realizamos en una escuela de centro con un alumnado con características de nivel socioeconómico medio y altamente motivado a realizar sus aprendizajes en la sala de clases, apoyados por sus padres que tienen aspiraciones y compromisos con el sistema. Su nivel de exigencia y calidad educativa se ve manifiesto en el Proyecto Educativo del establecimiento, el cual refleja ser una unidad educativa de carácter público (Escuela de Niñas D-270 Ramón Barros Luco con Excelencia Académica), con proyección a seguir su enseñanza media en liceos de continuación. Estas características exigen a la Unidad Educativa, tener una administración dinámica, moderna, vigente, con metodologías innovadoras, con una gestión democrática y participativa de sus docentes, en el quehacer tanto administrativo como pedagógico, con un compromiso hacia el sistema con autonomía y con identidad propia. Con todo, en este establecimiento, existe una cultura abierta a los cambios, que responde a las expectativas de la sociedad y de la comunidad, viéndose ésto reflejado en el alto grado de perfeccionamiento de los docentes, por interés propio, lo que da como resultado obtener Excelencia Académica en forma permanente.
Paralelamente a esta realidad, trabajamos 14 horas de ampliación horaria dentro de la misma corporación de Valparaíso, en Establecimientos Públicos Periféricos, con Desempeño Difícil, con alumnos en riesgo social, de alta vulnerabilidad. En estos establecimientos se hace presente una cultura escolar diferente en relación: niños de escasos recursos, padres de bajo nivel escolar y problemas económicos graves. Estos ven en el sistema educativo una manera de cubrir una necesidad básica como es la alimentación y la protección por el tiempo en que se encuentran los niños en el Establecimiento. El tipo de alumnado de estas Escuelas, manifiestan en su mayoría, una actitud desmotivadora frente al proceso de aprendizaje y su único interés pedagógico es adquirir las nociones mínimas para insertarse en el mundo laboral. La administración en este tipo de establecimientos, es de mucho compromiso y esfuerzo de parte de los docentes, donde su mayor prioridad de gestión es mantener a los niños dentro del sistema, evitando la deserción escolar.
La parte curricular se ve enfrentada a adecuar los programas de asignatura, a lo estrictamente necesario y básico, porque de otra manera no se obtendrían logros en su desempeño escolar. Para este tipo de escuelas, se han implementado redes de apoyo por parte del gobierno, a saber, Programa Puente, Organización Pro-Derechos del Niño, diferentes O.N.G, Programas de Salud Pública para escolares, JUNJI, Junta de Auxilio Escolar y Becas, etc.
Por otra parte, existen otras variables que influyen negativamente en la conducta y rendimiento de estos niños, tales como la desnutrición, los problemas de aprendizaje, el alcoholismo, la drogadicción, la violencia intrafamiliar y la delincuencia.
Frente a ésto, la labor pedagógica se hace cada vez mas difícil y agotadora, pese a que el Gobierno a través de sus Políticas y Programas de mejoramiento de la Calidad Educativa (LEM, SACGE, etc.), apoya, coordina, aporta recursos y perfecciona al personal, dándole nuevas técnicas de manejo y estrategias pedagógicas para su desempeño profesional.
Por otra parte y en relación a lo señalado anteriormente, resulta importante describir la Cultura Escolar de otro Establecimiento ubicado en el centro de Valparaíso:
Al comienzo de este año, 2005, nos vimos enfrentados a una nueva situación laboral, el Establecimiento en el que trabajamos por más de una década (Escuela Ramón Barros Luco), se incorpora a la J.E.C, por lo que el 60% del personal docente y alumnado correspondiente (33 profesores y 1000 alumnas aproximadamente) se trasladó a formar parte de otro Establecimiento de características similares (Escuela de Niñas, con Excelencia Académica, de nivel sociocultural medio, ubicada en el sector Centro de Valparaíso). Al llegar a este nuevo Establecimiento, nos encontramos con una Cultura Escolar diferente de la cual éramos parte, puesto que percibimos a la Dirección en una actitud distante, incapaz de manejar los modelos de la Reforma Educacional, desincentivando así, la renovación académica de su profesorado y como consecuencia lógica, su posterior perfeccionamiento.
Además su gestión es autoritaria, con un sistema piramidal en cuanto a su estructura, sin la participación activa de sus profesores, por lo tanto, no existe mayor compromiso de los docentes, ni menos instancias de reflexión para enriquecer su labor pedagógica. Los docentes muestran una actitud pasiva y manejable a todas las exigencias y dictámenes, sin tener espíritu critico frente a la problemática diaria. Las alumnas presentan características de la Escuela Tradicional, muy receptivas en las clases que son mayoritariamente expositivas, memorísticas, sin didácticas grupales, ni interactivas, con un sello marcado a una disciplina rígida, no demuestran un desarrollo analítico, critico, inductivo, y deductivo, solamente un aprendizaje meramente cognitivo-memorístico. En relación a lo curricular, la mayor preocupación de esta Unidad Educativa es traspasar los contenidos mínimos en su totalidad establecidos en los planes y programas del gobierno y no por ello utilizando las metodologías pertinentes y rigiéndose por los sistemas de evaluación anteriores a la Reforma. En referencia a la participación de los apoderados, ésta es escasa, por cuanto, no se les da las instancias de aporte ni participación, ya sea en los Centros de Padres o de ayuda en la labor pedagógica.
Al comparar estas tres situaciones, y por tanto, Culturas Escolares diferentes, percibimos que:
1. Existe un marco curricular a nivel central que pretende uniformar los criterios educativos de las diversas entidades que conforman nuestro sistema.
2. Nos vemos confrontados a parámetros de medición de la Calidad Educativa que miden uniformemente sin tener en cuenta la heterogeneidad y problemática que manifiestan las diferentes realidades educativas, con identidades propias, distintas y divergentes entre ellas.
3. La gestión de los diversos planteles presentan estilos de administración diferentes.
4. Nos encontramos con algunos docentes con espíritu innovador y abierto al cambio. Otros se rigen por las prácticas de la enseñanza tradicional con actitud desmotivadora.
5. Los alumnos de escuelas de centro están más comprometidos en su proceso
E-A, porque la escuela responde a sus expectativas, a contrario sensu de lo que ocurre con aquellos niños de establecimientos periféricos.
En consecuencia, para que exista un cambio Educativo, nos debemos plantear desafíos donde nuestro Sistema Educativo deba responder a la Sociedad y a la Comunidad a la cual atendemos.
Estos desafíos se ven representados en las siguientes condiciones necesarias para el cambio:
• Esfuerzos sostenidos y sistemáticos de cambio en las condiciones de aprendizajes, con el fin de lograr metas educativas eficaces y eficientes con calidad y equidad.
• Compromiso de profesores, directores, alumnos y padres para realizar procesos de autorrevisión constantes.
• Mayor integración e interrelaciones del profesorado en los ámbitos sociales y pedagógicos para lograr un clima organizacional positivo.
• Búsqueda del fortalecimiento de la capacidad organizativa de la escuela.
• Implementación de Recursos.
• Evaluación del proceso E-A conseguido, en base al trabajo en equipo y trabajo horizontal en redes (reuniones por paralelo, por asignaturas, consejos técnicos).
• Revisión del enfoque sistemático y planificado del cambio y la innovación en Educación.
• La Escuela toma la responsabilidad para el desarrollo de su propio curriculum, perfeccionamiento de su profesorado y la implementación del cambio e innovación de los procesos y resultados.
• La Escuela debe ser reflejo de la comunidad y sociedad a la que sirve.
Uno de los factores claves en la Calidad de la Educación, es el enriquecimiento de la Cultura Escolar, donde la Escuela es la piedra angular de la unidad de cambio, basada en sus prácticas pedagógicas.
• APRENDER A APRENDER: Lograr el conocimiento desarrollando la inteligencia a largo plazo y habilidades cognitivas para transferir a nuevos contextos.
• APRENDER A COMPRENDER: Es la adquisición del conocimiento en forma activa, entendiendo el mundo y a desenvolverse en él.
• APRENDER A RELACIONARSE: aprender a trabajar en equipo, saber escuchar, comunicarse, liderar y servir.
• A PRENDER A SER: Aprender a ser sensibles, dimensionar la realidad y valorar la “plena humanidad”.
Estos componentes educativos se articulan para producir procesos de cambios y aprendizajes en la Institución Escolar, además de la manera cómo están involucrados los agentes educativos, como son los padres, los alumnos directivos y docentes y el compromiso que éstos presentan para producir la “Transformación Educativa”.
En relación a estos desafíos, el rol del profesor debe presentar ciertas características:
- Estar abierto al cambio.
- Facilitador de la construcción de conocimientos en sus alumnos.
- Tener conocimiento y estar involucrado en la construcción de nuevas estrategias de aprendizaje.
- Respeto por las diferencias (heterogeneidad) que presentan sus alumnos.
- Ser un profesional de la Educación con conocimientos, con planteamientos dentro del sistema educacional y la sala de clases y abierto al diálogo y la discusión.
- Ser un actor, ejecutor e innovador de políticas, principios, planes y programas.
- Que sepa hacer uso de los diferentes materiales educativos y nuevas tecnologías en su rol de orientador, coordinador y supervisor.
- Un educador con perspectiva mundial y respeto a lo local.
- Un educador con juicio y discernimiento, con espíritu crítico de la problemática del mundo actual.
- Con actitud consecuente con su forma de ser y enfrentar la vida, dar testimonio de un estilo de ser persona, saber relacionarse y escuchar para proyectar en sus alumnos un modelo vivencial, actitudinal y existencial.
ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE CULTURA ESCOLAR Y ALGUNOS DESAFÍOS PARA EL CAMBIO EDUCATIVO.
En la Cultura Escolar influyen factores socioculturales que determinan las prácticas educativas, las cuales ayudan a conformar los Sistemas Educativos en las diferentes unidades. Estos establecimientos, además, poseen características propias según su tipo de administración, del personal que labora en ellos, del alumnado, la influencia familiar que éstos aportan y el sector geográfico donde se encuentran ubicados.
La Cultura Escolar se define en base a las características de sus integrantes, su contexto social, sus intereses, sus capacidades, su compromiso, aspiraciones, metas, costumbres, valores, nivel de desarrollo alcanzado y la forma de gestión administrativa de la Unidad Educativa.
La Cultura Escolar es dinámica, va cambiando en forma interna porque se plantea y se replantea en su actuar para hacer mejoras, además se debe actualizar en relación a las exigencias que plantean las dinámicas de la sociedad actual.
Cada Comunidad Escolar posee su propia Cultura Escolar. Por más que haya ciertos “universales culturales”, cada institución escolar tiene su idiosincrasia o identidad, es decir, su “singularidad escolar”. La interdependencia entre Cultura y Escuela es tan íntima que entre ambas se produce una fusión.
La Cultura Escolar es educativa en el sentido que le da un sello propio a sus integrantes. Por otro lado cada miembro de la comunidad contribuye a generar esa cultura.
Para reafirmar el concepto de que cada establecimiento tiene una Cultura Propia, describiremos, en base a nuestra experiencia, lo que hemos vivenciado en distintos establecimientos pertenecientes a la Corporación de Valparaíso. Se presentarán características de una escuela de centro, luego analizaremos características de escuelas periféricas y finalmente, mostraremos una segunda escuela de centro divergente con respecto a la primera.
Nuestra mayor carga horaria, la realizamos en una escuela de centro con un alumnado con características de nivel socioeconómico medio y altamente motivado a realizar sus aprendizajes en la sala de clases, apoyados por sus padres que tienen aspiraciones y compromisos con el sistema. Su nivel de exigencia y calidad educativa se ve manifiesto en el Proyecto Educativo del establecimiento, el cual refleja ser una unidad educativa de carácter público (Escuela de Niñas D-270 Ramón Barros Luco con Excelencia Académica), con proyección a seguir su enseñanza media en liceos de continuación. Estas características exigen a la Unidad Educativa, tener una administración dinámica, moderna, vigente, con metodologías innovadoras, con una gestión democrática y participativa de sus docentes, en el quehacer tanto administrativo como pedagógico, con un compromiso hacia el sistema con autonomía y con identidad propia. Con todo, en este establecimiento, existe una cultura abierta a los cambios, que responde a las expectativas de la sociedad y de la comunidad, viéndose ésto reflejado en el alto grado de perfeccionamiento de los docentes, por interés propio, lo que da como resultado obtener Excelencia Académica en forma permanente.
Paralelamente a esta realidad, trabajamos 14 horas de ampliación horaria dentro de la misma corporación de Valparaíso, en Establecimientos Públicos Periféricos, con Desempeño Difícil, con alumnos en riesgo social, de alta vulnerabilidad. En estos establecimientos se hace presente una cultura escolar diferente en relación: niños de escasos recursos, padres de bajo nivel escolar y problemas económicos graves. Estos ven en el sistema educativo una manera de cubrir una necesidad básica como es la alimentación y la protección por el tiempo en que se encuentran los niños en el Establecimiento. El tipo de alumnado de estas Escuelas, manifiestan en su mayoría, una actitud desmotivadora frente al proceso de aprendizaje y su único interés pedagógico es adquirir las nociones mínimas para insertarse en el mundo laboral. La administración en este tipo de establecimientos, es de mucho compromiso y esfuerzo de parte de los docentes, donde su mayor prioridad de gestión es mantener a los niños dentro del sistema, evitando la deserción escolar.
La parte curricular se ve enfrentada a adecuar los programas de asignatura, a lo estrictamente necesario y básico, porque de otra manera no se obtendrían logros en su desempeño escolar. Para este tipo de escuelas, se han implementado redes de apoyo por parte del gobierno, a saber, Programa Puente, Organización Pro-Derechos del Niño, diferentes O.N.G, Programas de Salud Pública para escolares, JUNJI, Junta de Auxilio Escolar y Becas, etc.
Por otra parte, existen otras variables que influyen negativamente en la conducta y rendimiento de estos niños, tales como la desnutrición, los problemas de aprendizaje, el alcoholismo, la drogadicción, la violencia intrafamiliar y la delincuencia.
Frente a ésto, la labor pedagógica se hace cada vez mas difícil y agotadora, pese a que el Gobierno a través de sus Políticas y Programas de mejoramiento de la Calidad Educativa (LEM, SACGE, etc.), apoya, coordina, aporta recursos y perfecciona al personal, dándole nuevas técnicas de manejo y estrategias pedagógicas para su desempeño profesional.
Por otra parte y en relación a lo señalado anteriormente, resulta importante describir la Cultura Escolar de otro Establecimiento ubicado en el centro de Valparaíso:
Al comienzo de este año, 2005, nos vimos enfrentados a una nueva situación laboral, el Establecimiento en el que trabajamos por más de una década (Escuela Ramón Barros Luco), se incorpora a la J.E.C, por lo que el 60% del personal docente y alumnado correspondiente (33 profesores y 1000 alumnas aproximadamente) se trasladó a formar parte de otro Establecimiento de características similares (Escuela de Niñas, con Excelencia Académica, de nivel sociocultural medio, ubicada en el sector Centro de Valparaíso). Al llegar a este nuevo Establecimiento, nos encontramos con una Cultura Escolar diferente de la cual éramos parte, puesto que percibimos a la Dirección en una actitud distante, incapaz de manejar los modelos de la Reforma Educacional, desincentivando así, la renovación académica de su profesorado y como consecuencia lógica, su posterior perfeccionamiento.
Además su gestión es autoritaria, con un sistema piramidal en cuanto a su estructura, sin la participación activa de sus profesores, por lo tanto, no existe mayor compromiso de los docentes, ni menos instancias de reflexión para enriquecer su labor pedagógica. Los docentes muestran una actitud pasiva y manejable a todas las exigencias y dictámenes, sin tener espíritu critico frente a la problemática diaria. Las alumnas presentan características de la Escuela Tradicional, muy receptivas en las clases que son mayoritariamente expositivas, memorísticas, sin didácticas grupales, ni interactivas, con un sello marcado a una disciplina rígida, no demuestran un desarrollo analítico, critico, inductivo, y deductivo, solamente un aprendizaje meramente cognitivo-memorístico. En relación a lo curricular, la mayor preocupación de esta Unidad Educativa es traspasar los contenidos mínimos en su totalidad establecidos en los planes y programas del gobierno y no por ello utilizando las metodologías pertinentes y rigiéndose por los sistemas de evaluación anteriores a la Reforma. En referencia a la participación de los apoderados, ésta es escasa, por cuanto, no se les da las instancias de aporte ni participación, ya sea en los Centros de Padres o de ayuda en la labor pedagógica.
Al comparar estas tres situaciones, y por tanto, Culturas Escolares diferentes, percibimos que:
1. Existe un marco curricular a nivel central que pretende uniformar los criterios educativos de las diversas entidades que conforman nuestro sistema.
2. Nos vemos confrontados a parámetros de medición de la Calidad Educativa que miden uniformemente sin tener en cuenta la heterogeneidad y problemática que manifiestan las diferentes realidades educativas, con identidades propias, distintas y divergentes entre ellas.
3. La gestión de los diversos planteles presentan estilos de administración diferentes.
4. Nos encontramos con algunos docentes con espíritu innovador y abierto al cambio. Otros se rigen por las prácticas de la enseñanza tradicional con actitud desmotivadora.
5. Los alumnos de escuelas de centro están más comprometidos en su proceso
E-A, porque la escuela responde a sus expectativas, a contrario sensu de lo que ocurre con aquellos niños de establecimientos periféricos.
En consecuencia, para que exista un cambio Educativo, nos debemos plantear desafíos donde nuestro Sistema Educativo deba responder a la Sociedad y a la Comunidad a la cual atendemos.
Estos desafíos se ven representados en las siguientes condiciones necesarias para el cambio:
• Esfuerzos sostenidos y sistemáticos de cambio en las condiciones de aprendizajes, con el fin de lograr metas educativas eficaces y eficientes con calidad y equidad.
• Compromiso de profesores, directores, alumnos y padres para realizar procesos de autorrevisión constantes.
• Mayor integración e interrelaciones del profesorado en los ámbitos sociales y pedagógicos para lograr un clima organizacional positivo.
• Búsqueda del fortalecimiento de la capacidad organizativa de la escuela.
• Implementación de Recursos.
• Evaluación del proceso E-A conseguido, en base al trabajo en equipo y trabajo horizontal en redes (reuniones por paralelo, por asignaturas, consejos técnicos).
• Revisión del enfoque sistemático y planificado del cambio y la innovación en Educación.
• La Escuela toma la responsabilidad para el desarrollo de su propio curriculum, perfeccionamiento de su profesorado y la implementación del cambio e innovación de los procesos y resultados.
• La Escuela debe ser reflejo de la comunidad y sociedad a la que sirve.
Uno de los factores claves en la Calidad de la Educación, es el enriquecimiento de la Cultura Escolar, donde la Escuela es la piedra angular de la unidad de cambio, basada en sus prácticas pedagógicas.
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CONCLUSIONES
Toda Unidad Educativa presenta una Cultura Escolar única, singular y propia, que representa su identidad según la comunidad en que se encuentra inserta, las características que aportan los integrantes de estos establecimientos (docentes superiores, docentes, alumnos y apoderados), el tipo de gestión y el clima organizacional que se desarrolla en ellas. Además, la Cultura Escolar debe responder a las exigencias y lineamientos curriculares del gobierno central y a las expectativas de la sociedad vigente. La problemática se presenta cuando la Unidad Educativa no responde a las necesidades de la comunidad. Estas pueden ser:
1. Lo Curricular: cuando no entrega los contenidos mínimos que se exigen en los Planes y Programas.
2. Al no flexibilizar su curriculum para adecuarlo a las necesidades de sus educandos, en los sectores más deprimidos socialmente y no responden a las expectativas inmediatas de ellos, aL finalizar el ciclo básico y medio, dotándolos de herramientas técnicas que les permitan insertarse en el mundo laboral.
3. Cuando se producen conflictos internos en la parte administrativa y organizacional entre dirección y profesores. En ocasiones el tipo de gestión que se realiza es muy autocrática y dictatorial, lo que lleva a una situación de conflicto por la falta de participación y por consiguiente, de compromiso.
4. Si los docentes superiores y profesores no se involucran ni se interesan por las nuevas políticas educativas y reformas del sistema.
5. Cuando los apoderados no se sienten informados del proyecto educativo del establecimiento y no se le dan instancias de participación.
6. Si la Escuela no es accesible a la comunidad como un lugar de encuentro social y cultural.
CONCLUSIONES
Toda Unidad Educativa presenta una Cultura Escolar única, singular y propia, que representa su identidad según la comunidad en que se encuentra inserta, las características que aportan los integrantes de estos establecimientos (docentes superiores, docentes, alumnos y apoderados), el tipo de gestión y el clima organizacional que se desarrolla en ellas. Además, la Cultura Escolar debe responder a las exigencias y lineamientos curriculares del gobierno central y a las expectativas de la sociedad vigente. La problemática se presenta cuando la Unidad Educativa no responde a las necesidades de la comunidad. Estas pueden ser:
1. Lo Curricular: cuando no entrega los contenidos mínimos que se exigen en los Planes y Programas.
2. Al no flexibilizar su curriculum para adecuarlo a las necesidades de sus educandos, en los sectores más deprimidos socialmente y no responden a las expectativas inmediatas de ellos, aL finalizar el ciclo básico y medio, dotándolos de herramientas técnicas que les permitan insertarse en el mundo laboral.
3. Cuando se producen conflictos internos en la parte administrativa y organizacional entre dirección y profesores. En ocasiones el tipo de gestión que se realiza es muy autocrática y dictatorial, lo que lleva a una situación de conflicto por la falta de participación y por consiguiente, de compromiso.
4. Si los docentes superiores y profesores no se involucran ni se interesan por las nuevas políticas educativas y reformas del sistema.
5. Cuando los apoderados no se sienten informados del proyecto educativo del establecimiento y no se le dan instancias de participación.
6. Si la Escuela no es accesible a la comunidad como un lugar de encuentro social y cultural.
En consecuencia, según nuestra perspectiva, para que se produzcan cambios educativos se deberían:
1. Flexibilizar los programas para responder a cada comunidad escolar, a sus necesidades e intereses, para poder plantear una Reforma Curricular que obedezca a esas realidades respetando la diversidad.
2. Revisar y renovar prácticas pedagógicas.
2. Revisar y renovar prácticas pedagógicas.
3. Involucrar a todos los estamentos de la Comunidad Escolar en base al compromiso y la participación. Para ello son necesarios los instantes de “reflexión” donde exista una propuesta y discusión pedagógica,
4. Vincular las teorías con la práctica para producir aprendizajes significativos respetando los intereses y valores de la cultura de los alumnos y a partir de ahí propiciar cambios.
5. Replantear la función docente en cuanto a que el profesor debe ser “Constructor de Conocimientos” en sus educandos, un “Constructor Curricular” a nivel de diseño y aplicación, abierto al diálogo y a la discusión, pluralista de manera crítica y positiva en la problemática del mundo, partícipes de un perfeccionamiento continuo, para tener una visión más vasta de los procesos educativos.
6. En la implementación de la J.E.C., los talleres deben responder a las necesidades e intereses de sus educandos, permitiéndoles elegir en la diversidad de las áreas técnico-artísticas, recreativas, deportivas, etc. Y no reforzar asignaturas del curriculum.
En las escuelas focalizadas o de desempeño difícil, la realidad emergente es de contingencia y de emergencia. Respetando su cultura e identidad, estos talleres deben desarrollarse en un marco más real y concreto. En algunos establecimientos deben orientarse hacia un plano más técnico o de iniciación de algún oficio como aporte paralelo de su educación formal y como ayuda para su inserción laboral futura o aporte económico inmediato en aquellos hogares de escasos recursos. También deben tener una orientación hacia el área deportiva y recreativa para mejorar su calidad de vida y alejarlos de los problemas sociales como el alcoholismo, tabaquismo, drogadicción y delincuencia.
Concluyendo, podemos afirmar que para provocar cambios, nuestro protagonista principal a considerar es la Escuela como eje central en el mejoramiento de la calidad educativa, modificando su cultura y la forma de trabajo surgido, madurado y generado por los propios miembros de la institución. Para esto, proponemos más diálogo en las relaciones familiares, escolares y comunitarias en la búsqueda de potenciar impactos en la formación de nuevas generaciones de este mundo complejo y hermoso en que vivimos comprometidos.
En las escuelas focalizadas o de desempeño difícil, la realidad emergente es de contingencia y de emergencia. Respetando su cultura e identidad, estos talleres deben desarrollarse en un marco más real y concreto. En algunos establecimientos deben orientarse hacia un plano más técnico o de iniciación de algún oficio como aporte paralelo de su educación formal y como ayuda para su inserción laboral futura o aporte económico inmediato en aquellos hogares de escasos recursos. También deben tener una orientación hacia el área deportiva y recreativa para mejorar su calidad de vida y alejarlos de los problemas sociales como el alcoholismo, tabaquismo, drogadicción y delincuencia.
Concluyendo, podemos afirmar que para provocar cambios, nuestro protagonista principal a considerar es la Escuela como eje central en el mejoramiento de la calidad educativa, modificando su cultura y la forma de trabajo surgido, madurado y generado por los propios miembros de la institución. Para esto, proponemos más diálogo en las relaciones familiares, escolares y comunitarias en la búsqueda de potenciar impactos en la formación de nuevas generaciones de este mundo complejo y hermoso en que vivimos comprometidos.
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